Cambiar no es fácil, y mucho menos cuando nos ponemos metas demasiado grandes o esperamos resultados inmediatos. La frustración aparece cuando sentimos que no avanzamos lo suficientemente rápido. Pero ¿qué pasaría si te dijera que el verdadero cambio se construye con pasos pequeños, consistentes y llenos de intención?
En esta guía te mostraré cómo empezar a cambiar sin caer en la trampa de la frustración.

Contenidos
1. Define un objetivo claro (y realista)
Antes de comenzar cualquier cambio, es vital tener una meta clara. Pero más importante aún, esa meta debe ser realista y alcanzable.
«Voy a perder 10 kilos en un mes.»
«Quiero sentirme más saludable caminando 30 minutos diarios.»
Consejo: Usa la técnica SMART (Específico, Medible, Alcanzable, Relevante, Temporal) para definir tus objetivos.
2. Empieza con pequeños pasos
El cambio duradero no ocurre de la noche a la mañana. En lugar de intentar cambiar todo de golpe, elige una o dos acciones fáciles para comenzar.
Ejemplos:
- Beber un vaso de agua al despertar.
- Hacer 5 minutos de estiramientos al final del día.
- Comer una porción extra de verduras en cada comida.
Recuerda: Los pequeños hábitos son la base de grandes transformaciones.
3. Crea un ambiente que favorezca el cambio
Tu entorno juega un papel clave en tus hábitos. Elimina las tentaciones y haz que las decisiones saludables sean fáciles.
- Deja una botella de agua en tu escritorio.
- Prepara snacks saludables con antelación.
- Apaga las notificaciones del móvil durante tus momentos de concentración.
4. Sé amable contigo mismo
Habrá días en los que no cumplirás con tus hábitos, ¡y está bien! El progreso no es lineal.
Evita la autocrítica y en su lugar, reflexiona:
- ¿Qué puedo hacer diferente mañana?
- ¿Qué aprendí hoy sobre mí mismo?
5. Celebra cada pequeño logro
Cada avance, por pequeño que sea, merece ser reconocido.
- Date una palmada en la espalda por caminar esos 10 minutos extra.
- Comparte tus logros con alguien que te apoye.
- Regálate algo que disfrutes (un libro, una película, etc.) como premio.
6. Rodéate de apoyo
Los cambios son más fáciles cuando tienes a alguien que te motive. Busca apoyo en:
- Grupos en línea o comunidades locales.
- Amigos o familiares que compartan tus objetivos.
- Un coach o mentor que te guíe en el proceso, si quieres saber como trabajar conmigo escríbeme a traves de contacto o por instagram y te cuento con más detalles.
7. Revisa y ajusta tu progreso
Cada semana, tómate un momento para reflexionar:
- ¿Qué funcionó bien?
- ¿Qué desafíos enfrentaste?
- ¿Qué puedes ajustar para la próxima semana?
El cambio es un viaje de autodescubrimiento. Permítete ser flexible y adaptarte según tus necesidades.
Empezar a cambiar no tiene por qué ser frustrante. Con metas claras, pasos pequeños y una actitud compasiva contigo mismo, cada día puede ser una oportunidad para mejorar. Recuerda: no se trata de ser perfecto, sino de ser constante.
¿Listo para comenzar tu transformación?
Te invito a explorar mi programa Cambia de Hábitos para obtener el apoyo que necesitas en cada paso del camino. Gracias!!!